Cultura de la acuarela: MarruecosSonando en mi cabeza ella...Si alguna vez te invitan a tomar un té en ciertas culturas, has de saber que las tradiciones hablan de un ritual que lleva su tiempo. El ritual es sobre todo algo que nunca se ha de hacer con prisa, pues esta romper la magia del momento, esa es al menos la creencia que tienen en Mauritania.
Beberás tres vasos.
El primer té es el más amargo, cómo la vida.
El segundo té es dulce cómo el amor.
El tercero y último té es suave como el final de la vida, la muerte. Se ha de tomar lentamente, con la intención de hacer que no se acabe nunca, como si el tiempo se detuviera.
En ciertas regiones desérticas del norte de África, el té era una bebida muy preciada por los pueblos nómadas y solía compartirse con las personas que se iban encontrando por el camino. Por varias horas, los viajeros compartían experiencias mientras bebían el té que transportaban en un saquito.
Una bebida, no es sólo algo que se toma, es algo relacionado con el entorno.
En nuestro día a día a menudo olvidamos que bajo cada pequeño acto puede haber un simbolismo y que cada pequeña acción es importante. En nuestra cultura, el café se ha convertido en una mera rutina para despertar los sentidos, la mente y el cuerpo fuera de lo que es una sana y lenta conversación. No hay más que fijarse en una cafetería en el tiempo que tarda una persona en tomarse un café por la mañana antes de ir a trabajar. Conocer lentas tradiciones, es hacerse consciente de lo que perdemos.