Sinfonía agridulce
El otro día leía que la actriz estadounidense Lindsay Lohan había viajado hace unos días acompañada de su querida DJ Samantha Ronson a la isla de Cerdeña para acudir a una fiesta, en la que exigió que sólo le atendieran mujeres (guau) Le estuve dando vueltas al tema, sólo me venía a la cabeza la imagen de Lindsay Lohan en el programa de Ellen Degeners meses atrás. La chica acababa de romper con Samantha, y a mí realmente me conmocionó verla tan echa polvo, intentando aparentar que todo estaba bien, y ver cómo le temblaba la voz en determinados momentos y se reía nerviosamente, era inquietante.
Y sin embargo, ahí está de nuevo con ella en Cerdeña ¿Alguien podría explicarselo? Sí, porque las mujeres que aman mujeres, en su capacidad para establecer relaciones sentimentales, a veces hacen cosas que cualquier lógica tiraría por tierra. Quién no ha visto alguna vez una historia tormentosa de bolleras...
Son cosas de drama queen survivor, término por cierto, que me ayudaron a comprender las dos personas que escribieron los dos primeros blogs bollos que leí: Crónica Queer desde el imperio del mal y Diario de una Au Pair Bollo en USA.
Inauguro nueva categoría en la que incluiré historias para reflexionar sobre la condición de algunas relaciones sentimentales entre mujeres y el dramatismo encubierto que soportan. Invito a todas las personas que quieran, incluído sin son ajenas a este mundo de drama bollo, a opinar, compartir pensamientos e incluso experiencias (si alguien así lo desea)
