Sonando en mi cabeza Otra forma de sentir de Pedro Guerra
"Al principio, todos los hombres eran dueños de la tierra. Luego llegó el día en que una persona puso cerco a una parcela y dijo, “Esto es mío y lo voy a trabajar para mí y mis descendientes”. Qué lejos estaba ese hombre de suponer que aquel acto más o menos egoísta, más o menos ingenuo, quizá necesario, iba a acabar en esta sinrazón precavernícola y disparatada, irracional y por tanto inhumana, en que algunos propietarios de la tierra se han instalado, creyendo, sin ninguna razón moral que lo justifique, que son algo más que simples usuarios de la tierra, porque la verdad incuestionable es que la tierra es de todos y todos tenemos sobre ella derechos y obligaciones.
Quizá alguien puede venir diciendo “Esto es mío y voy a hacer aquí un imperio de hormigón que me va a rendir muchos millones que luego me llevaré a la tumba para alimentar a mis gusanos”. Hay quien piensa así, desgraciadamente, pero la sociedad entera tiene la obligación de hacerle entender que carece de derecho, porque la tierra y el bien común esta por encima de la desmedida ambición y del crimen. Y crimen es herir una tierra que no es infinita, un paisaje que no tiene la culpa de ser hermoso, unas personas que no pueden ser atropelladas por lo peor de esta civilización, por el dinero rápido, la soez grosería, el encanallamiento de quien nada respeta porque nada entiende."
José Saramago sobre la urbanización desmesurada de El Cotillo (Fuerteventura)
Los que eran cercanos a las publicaciones en prensa de Saramago, saben muy bien que una de sus grandes luchas era la de defender bellos paisajes (sobre todo los canarios) contra la construcción masiva de hoteles sin ningún otro criterio que el económico. Ahora que se ha ido, queda en nosotros la lucha.
1 Pinceladas o comentarios:
qué sabio el Saramago! y qué sensible... y qué humano. Le echaremos mucho en falta. Sip, queda en nosotros la lucha.
Me encanta esa canción de Pedro.
BEsos!
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