Hoy ha finalizado
Fitur 2011, la Feria Internacional de Turismo y como ya comenté hace un tiempo, este año fue el primero que la feria dispuso de un pabellón LGTB. Así que aprovechando que fui a darme una vuelta, pasé por el famoso pabellón, que luego resultó ser una agrupación de varios
stands.
Quizá tenía otra idea de lo que sería, pero excepto por el identificativo de la bandera arcoiris, no se notaba mucho si era una
stand LGTB o no. Pero ya digo que quizá es que yo tuviera otra idea de lo que iba a ser. Luego varios destinos, que habían decidido formar parte de la iniciativa, tenía su propio stand informativo
La zona más grande era la dedicada a Madrid donde básicamente se promocionaba Madrid como un destino gay, y donde el máximo exponente era el Orgullo Gay que se celebra cada año (esto está claro que estaba más dirigido a gente de fuera de Madrid y sobre todo a gente extranjera)
Otro de los que más parecía llamar la atención es el de Gran Canaria que también estaba siendo promocionado como destino por el
Orgullo Gay también que se celebra allí (en mayo) y que en los últimos años viene pegando muy fuerte. Hay que tener en cuenta que Gran Canaria es uno de los destinos gays más famosos de España, junto con Barcelona, Sitges o Ibiza. Además parece que está teniendo bastante éxito entre los chicos, a raiz de que algunos hoteles se están especializando en este tipo de turismo. El resto de destinos se promocionaban de forma bastante modesta y general. Pero esto quizá tenga más que ver con la manera en que pueda promocionarse un destino y las posibilidades del mismo (no en todas partes hay hoteles o barrios gays)
Luego también me dí cuenta de que algunos destinos que en otro momento han sacado panfletos dirigidos a público LGTB, aunque luego resultaran ser generales porque simplemente decían "somos gayfriendly", no estaban en Fitur.

¿Cuál ha sido mi conclusión?
Continuando un poco con la reflexión de si es necesario un pabellón LGTB. Es cierto que puede haber personas interesadas en estar en un determinado lugar libre de homofobia, en el que se encuentren personas con similares preferencias, pero ya está. Tal y como vi el resto de la feria, lo puedo comparar con aquellas personas que buscan un tipo de turismo especifo, como el orientado a los viajes de luna de miel. Habrá personas interesadas en ello y habrá personas que no. Es una opción más. Otra cosa es que ese tipo de turismo se convierta en algo excluyente y al final fuesen sitios de los cuales no se sale, por no estar expuesto al exterior, de una manera similar a que los turistas de los restorts en algunos paises en vías de desarrollo, no salen del hotel porque fuera no se encuentran con las comodidades que hay en su país, y cuando se les pregunta qué han visto, te dicen que el hotel y la playa.
Lo que quiero decir con todo esto es que el turismo especializado no puede ser la excusa para que en muchos lugares siga existiendo homofobia y transfobia, o a alguien le cambie la cara si dos chicos piden una habitación con cama de matrimonio, o si dos chicas se muestran cariñosas en un lugar público, o alguien transgénero quiere frecuentar la piscina. Y del mismo modo, que tampoco se utilice la lucha de derechos para un beneficio económico, porque los derechos deben estar en todas partes, no solo en un resort.